Mural para comedor escolar.

Uno de los motivos del misterio que envuelve a Leonardo Da Vinci es el haber realizado un mural de la última cena en un comedor. No parece apropiado que aparezca el momento de la institución de la Eucaristía en un lugar destinado a algo tan profano como es el comer.

Cuando me propusieron realizar un mural para el comedor de mi colegio, recordé este hecho. Y me propuse hacer el homenaje a Leonardo salvando la polémica no tomando la Última Cena como tema, sino una cena cualquiera, una cena entre Jesús y sus amigos, como no es difícil pensar que tuvieran en ocasiones. En otras palabras, cambiando el pan ácimo y el cordero pascual por otro menú.

Esta realizado íntegramente con ceras Manley sobre papel de color, y mide unos seis metros de longitud.